Filosofía en la isla desierta - Lost

La serie "Lost" trata sobre la ignorancia y el conocimiento, el azar y la necesidad, temas clave de la filosofía. No parece casual que algunos personajes lleven nombres de pensadores: Hume, Locke, Rousseau.

Por qué no pienso ver ni un capítulo más
ANDRES HAX.

En enero del 1841, en un puerto de Nueva York, una horda de lectores esperaban ansiosamente un barco que traía desde Londres la última entrega de la novela de Charles Dickens, «zThe Old Curiosity Shop.«6 Gritaban al unísono desde el muelle: "¿Se murió Nell? ¿Se murió Nell?" Y cuando supieron que sí, que la amada protagonista de la novela no sobrevivió a su enfermedad, hubo caos, llanto, reproches y angustia generalizada.

Hoy veo una manía comparable entre mis compañeros devotos a «zLost«6. Están como hipnotizados. Se pasan DVD's copiados entre ellos como contrabando. Intercambian miradas cómplices. Especulan con fervor sobre cómo terminará la serie. Pero yo ya sé cómo va a terminar y por eso no pienso en engancharme —en viciarme— por más que me daría acceso a apasionadas charlas de café. Va a terminar mal. En tres años más (¡en el 2010!), cuando por fin termine la serie, mis compañeros van a sentir un vacío espantoso y el resentimiento de haber sido engañados emocionalmente.

Lo que hace que «Lost« sea tan estimulante ahora es lo que lo destina al fracaso. El motor narrativo de «Lost« es la ambigüedad. Todo puede ser. Los náufragos pueden estar en el Purgatorio; pueden ser victimas de un cruel experimento científico; pueden haber sido "abducidos" por extraterrestres...

Es imposible que a los autores de la serie se les ocurra un desenlace que no hayan inventado ya los miles de televidentes que los publican orgullosamente en Internet. Un cierre abierto, sin resolución, sería un acto de cobardía. Al contrario, un final prolijo con una explicación específica defraudaría a todos los devotos losteanos que arman sus teorías con amor propio. De la ambigüedad sólo puede salir más ambigüedad. Mis compañeros dicen que soy un amargo. Que no me doy cuenta de lo que me estoy perdiendo. Pero yo sé que son ellos los que están perdidos.

4 comentarios:

Valeria Elías dijo...

no miro casi tv, menos series como esa... es terrible la alienacin que se esta produciendo a partir de series yankis... Da pena ver tantos cerebritos fritos... besos

El Mostro dijo...

A mí me encantaba Lost, pero eso de que siga y siga, y además tener que comerse los cortes comerciales, realmente, no puedo esclavizarme todos los lunes...

LLL dijo...

Te banco en esta loco.

Saludos, desde Barranqueria.

El Mostro dijo...

¡Gracias LTJ! un abrazo mostro.