Noche de otoño

3:15 AM
Húmedad del 99% que me cala hasta los huesos.
Camino sigiloso pegado a las fachadas, fijandome donde piso.
Las nubes cargadas impiden ver la luna, con cuya luz contaba para paliar la oscuridad.
Sin previo aviso, surge de un portal un gato. Me pongo en guardia.
Más asustado que yo, me dedica un lastimoso "maeuuu" y se pierde entre los autos estacionados.
Exhalo, me relajo y sigo. Más allá un barrendero junta unas hojas amarronadas.
¿Barrendero?
FIZZZZZZZZZZZ
¿Como no me dí cuenta? Me distraje por el puto gato.
Mientras caigo de espaldas, las nubes se abren un poco y alcanzo a ver una estrella, quizás Procyon.


-¡Que buen agujero! ¡Se puede ver para el otro lado!
-Me encantan estos humanos, como huelen sus carnes cuando los laserás.
-¡Que buen truco lo del gato!
-No, en eso no tuve nada que ver, salió de casualidad.
-¿Jugamos otro?
-Bueno, pero vayamos ahora del lado diurno del planeta, ¿dale?
-Dale.

1 comentario:

El Marpla dijo...

esta bueno, corto, directo y abierto