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COMERDOR, by Sarek

Dakun02, caballero de fina estampa, refiriéndose a Pancho Dotto, expresó que era "UN GROSSO !!! GRAN COMERDOR DE BOMBONCITOS". Me ví obligado a solicitarle al Embajador Sarek, alias el lírico, una interpretancia:
A pedido del Sr Mostro, quien por su apabullante presencia, su tremenda altura y su personalidad abasallante, cuenta con el respeto de todo el sistema goliciano, y algunos sistemas adyacentes tambien, trataremos de dilucidar el término posteado para el beneplácito de los presentes lectores sempiternos de la lista.
A tal efecto, me encuentro, entonces, apoltronado en el comodo sillon de piel de gatito goliciano, de la oficina de la dirección de la Gran Unica Biblioteca Goliciana, observando la pantalla de la comfiproridoridora, con el fin de resolver el enigma planteado, buscando en la base de datos de todos los centros del léxico goliciano, incluyendo el sistema histórico y como resultado de tal investigación, sugiero a los lectores remontarse en el tiempo hasta llegar a la antepenúltima etapa de la istémica cuarta, en su cuarto menguante adyacente, mas precisamente en el ultimo cuarto de la tercera epoca mentrional de las estancias mórdicas, a fines de la primavera septentrional, en el continente norte de Golicia III.
Allí nos encontramos en la ciudad principal, en la época del Gran Profeta Miurgo Lanapia, loado sea su nombre eterno por los mas reconocidos sabios de todos los tiempos, desde sus inicios hasta sus finales, pasando por los intermedios, por los siglos de los siglos, okey, conocido por sus fabulosos escritos de pesca del tiburcio anglopomorfo verde oscuro, temible pez de las profundidades de las fuentes de las plazas, quien tomando la forma de moneda engaña a los paseantes haciendo que introduzcan sus manos en el agua para asirlos y aprovechar el momento, en forma sutil, engañosa y por demás endemoniada, para venderles una suscripcion a la enciclopedia britanica, texto que despues fue tranformado en la Gran Enciclopiedia de Pesca del Tiburcio Anglopomorfo Verde Oscuro.
En este tiempo, habia un programa de televisión que veian todas las féminas golicianas (y algún goliciano tirado p'al otro lado también) en el cual varias mujeres paseaban por un camino elevado, tapizado generalmente por mangostias de golicia II, horrendos bichos ponzoñosos con siete tenazas en su parte frontal y dos en su parte parietal, de color caqui-ta, pero muy buenos y amenos a la hora de hacer revestimientos. En este paseo, las golicianas mostraban a sus congéneres, la ropa que estaba de moda en temporadas anteriores, haciendo las delicias de los presentes y las croquetas de algunos tambien.
En cierta ocasión, hubo un diseñador de moda llamado Yesuí Leputazó, creador del tratado de modas intitulado "Cómo hacer ropa hermosa, sin pincharse los dedos con la puta aguja" mas conocido como "La Biblia de la Costurerita que dió el Mal Paso" o simplemente con el nombre de "VIEJAAAA, COSEME LOS LOMPA", texto adquirido y admirado por practicamente todas las mujeres golicianas y algun otro muchachote tambien, quien era verdaderamente admirado por sus colegas, pues siempre estaba rodeado de féminas golicianas que harían el placer de mas de uno.
Resultó ser, pues, que en uno de estos programas, se lo invitó a
Yesuí Leputazó, creador del tratado de modas intitulado "Cómo hacer ropa hermosa, sin pincharse los dedos con la puta aguja" mas conocido como "La Biblia de la Costurerita que dió el Mal Paso" o simplemente con el nombre de "VIEJAAAA, COSEME LOS LOMPA" para hacerle una entrevista y se apersonó con cinco de sus modelos, quienes se sentaron a su alrededor y sobre sus piernas, acariciando su anatomia, como siempre lo hacian. Mientras la entrevista se iba llevando a cabo, las niñas iban tocando cada vez mas a su jefe, haciendo que el público masculino comience a sentirse un poco... acalorado. El entrevistador, cuyo nombre era Mechupaun Huéloquedice, quien hacia preguntas sin sentido en forma repetida, comenzó a sentirse incómodo con tantas caricias y ninguna para él.
Fue entonces que hizo la pregunta que desató el caos: " -Pasando a la siguiente pregunta..." y fue interrumpido por su colega, la célebre diva de la pantalla (suenen pífanos en acordes celestiales) la bella Sincer Ebrito, famosa por sus interrelaciones entre los televidentes y las farmacias de todo el sistema goliciano, diciendo: "- Ay pochi, disculpame pero...". Y continuaron hablando uno sobre el otro, tornando casi inentendible la pregunta que querian hacer, pero que salio mas o menos asi:
Mechupaun Huéloquedice: " -pensas que..."
Sincer Ebrito:"- Serias capaz de..."
Mechupaun Huéloquedice: " - todas esas minas..."
Sincer Ebrito:"- describir tu tarea de..."
Mechupaun Huéloquedice: " - que te franelean..."
Sincer Ebrito:"- diseñador como de..."
Mechupaun Huéloquedice: " - te calientan, o vos te..."
Sincer Ebrito:"- ganador o perdedor?"
Mechupaun Huéloquedice: " - la comés?"
Tal era la confusión entre las dos preguntas hechas al mismo tiempo que el público, tanto el presente como el que miraba el programa desde sus casas, no entendió practicamente nada.
Pero habia una persona en el público, quien saltó de su asiento como si hubiese tenido un eyector de un f-132 al escuchar el final de las dos preguntas, que, cuando cayó nuevamente al piso golpeándose estrepitosamente, salió corriendo del estudio para dirijirse al Gran Templo de la Lexicología e Interpretación y Corte y Confección, ingresando raudamente en la sala del quinto piso, oficina ciento cincuenta y tres, en el sector "Ingresos y Egresos".
Esta persona era, nada mas ni nada menos que el Gran Sabio Mesescapó Lacoma, escritor de los tratados de "la lengua y el paladar" y "como lavarse sin dentifrico" y famoso por su "Sepa como Escribir sin Errores al Pedo", conocido como el Gran Sabio que descubrió en acento en el teclado de la confiproridoridora cuando cambia la configuracion al ciriliano ventoso, quien arrimándose a uno de los escritorios, sacó una hoja y comenzó a escribir la nueva regla de la siguiente manera:
"Siendo el espacio temporal catalogado como
la antepenúltima etapa de la istémica cuarta, en su cuarto menguante adyacente, mas precisamente en el ultimo cuarto de la tercera epoca mentrional de las estancias mórdicas, a fines de la primavera septentrional, en el continente norte de Golicia III, yo, el Gran Sabio Mesescapó Lacoma, escritor de los tratados de "la lengua y el paladar" y "como lavarse sin dentifrico" y famoso por su "Sepa como Escribir sin Errores al Pedo", conocido como el Gran Sabio que descubrió en acento en el teclado de la confiproridoridora cuando cambia la configuracion al ciriliano ventoso, instalado en el Gran Templo de la Lexicología e Interpretación y Corte y Confección, publico esta nueva regla de palabra a utilizarse de acá pa'delante, con el nuevo lexico "COMERDOR" cuyo significado real a partir de ahora y para siempre, será el de describir a una persona cuyos gustos sexuales son contrarios a los pensados por sus congéneres, y ocultos bajo una masa pagada para no levantar sospechas, siendo, ademas, mentalmente promiscuo y detalladamente adverso a sus propios intereses, minando de esta forma su moral, buena costumbre y demas ingerencias proyectuales de forma ponformsa y sucedánea, en concordancia con sus formas naturales y montimañosas, haciendo exactamente todo lo contrario a lo pensado y/o vistuado de manera tratada y mostrada en publico. Asientesé. Archívese. Guárdese y yastáse.. Firmado: el Gran Sabio Mesescapó Lacoma, escritor de los tratados de "la lengua y el paladar" y "como lavarse sin dentifrico" y famoso por su "Sepa como Escribir sin Errores al Pedo", conocido como el Gran Sabio que descubrió en acento en el teclado de la confiproridoridora cuando cambia la configuracion al ciriliano ventoso."
Para todos aquellos que quieran ver los manuscritos originales de la época, les recuerdo que la Gran Unica Biblioteca goliciana, está abierta de lunes a sabadingo, de 8 a 19 y de 21 a 32 Hs, en la cual podrán visitar el decimo noveno piso, ala este, sección historica, biblioteca 980, estante 35 bis, sector noventa y uno, quinto libro, capítulo enésimo tercero párrafo tres, primer renglón, en donde encontrarán toda la información vertida en este escrito.
Esperando haber llevado la luz a vuestra oscuridad de la sapiencia, me despido de todos Uds de la forma acostumbrada...

Dato aparte: pancho doto es puto.

Traducción

Estimados hijos de las sombras sempiternas, oscuridades varias y la luz lumínica:
Estando cómodamente apoltronado en mi nuevo sillón masajeador de cuero de gatito, me encuentro con la sorpresa imperiosa de la sádica sed de sabiduría demostrada por el Sr. Presidente del Sindicato de Orión.
Haciendo caso a sus ruegos, y saliendo de un letargo, proporcionaré a todos vosotros las respuestas a vuestras dudas que carcomen las líneas naturales de las conexiones sinápticas, llevándolos a un mar de insolente congomicencia empírica del sinsaber natural.
Por lo tanto, y a pedido expreso del Sr. Orión, pasaré a relatarles el origen de un vocablo goliciano, el cual apareció en un escrito.
El Sr. Marpla, quien merece mi total y absoluta admiración y respeto, escribió:

"Bueno, la peloula NO la vi..."

Imaginemos entonces, nuestro acostumbrado viaje en el tiempo, hacia el momento exacto de la entronización primaria de la quinta luminiscencia postraumátisia, en la décima edad del cuarto momento del plenilunio semestral, momento en el cual el Gran Profeta Telapo 'Ngodepie, los dioses honren su fastuoso nombre con la interminable presencia de su imagen divina en los sacrosantos confines universales, originario de Golicia VI, hijo del gran Pensador Selapo 'Ngodepie y la filósofa Meduel Elort, conocido por sus actos heroicos en las Guerras Chóticas de la tercera etapa, al vencer al ejercito enemigo dejándolo solo en el campo de batalla, glorificado por su interminable sabiduría demostrada en la colección de libros "La Santa y el Jamón", en el cual se relata la fastuosa y acomodada vida de un beligerante soldado goliciano en sus últimos días de vida.
En esta época vivía el escriba oficial de la Honorable Cámara de la Lengua, el Gran Sabio Paqueteni Labirom. Este respetable ciudadano, de amplia sabiduría en el lenguaje, conocido por su gran colección de escritos pasados de moda, daba clases en una humilde escuela goliciana en la afueras de la ciudad central del continente norte, en lo que se podría llamar para una mejor comprensión, un barrio carenciado. Este tipo de poblado, en Golicia se lo conoce como Spas. Los Spas rodeaban las grandes ciudades y eran habitados por menesterosos, ladrones, asesinos, violadores, marginados, piqueteros y jueces.
Dentro de estos Spas, se consideraba que un pequeño goliciano que no concurriera a clases, debería ir a vivir a la gran ciudad, por lo que todos los niños golicianos concurrían a clases rigurosamente. El Gran Sabio Paqueteni Labirom daba clases en una pequeña escuela de estos Spas. Se encargaba de infundir la sabiduría que le fue dada, a los niños mayores (entre los 12 y 37 años).
Un día, según los antiguos manuscritos dejados para la posteridad y escritos en forma anónima, el Gran Sabio Paqueteni Labirom se encontraba disfrutando de un día invernal, sentado en una estaca, la cual le producía cierta experiencia satisfactoria, a su forma de ver, gozando de la tibia luz solar, cuando escuchó que sonaba el aviso sonoro que anunciaba que los niños debían volver a sus clases.
Había algunos pequeños que se encontraban jugando con insectos, otros trepados a los tejados de la escuela, otros se hallaban tomando alcohol isopropílico de grado 3, escondidos en el baño, y otros estaban jugando a un extraño pero llamativo deporte. El mismo consistía en llevar mediante golpes dados por sus extremidades inferiores a un objeto de forma esférica, mientras se corría detrás de dicho objeto. El objetivo de este juego era introducir mediante esta técnica de golpes, al objeto esférico dentro de la oficina del Director de la escuela, tratando de no pegarle a él, mientras el objeto esférico, dado el rebote contra alguna superficie dura y firme, salía despedido hacia el exterior, tratando de romper una ventana diferente para causar el máximo daño posible en la propiedad. Obviamente que al Director este deporte le gustaba muchísimo y no eran pocas las veces en que se sumaba al juego, haciendo la mayor cantidad de puntos siempre ya que conocía al detalle su oficina, puntos de entrada y salida de la misma utilizando el objeto esférico y formas muy variadas de rebote.
Al ver que los niños no dejaban su juego, la encargada de la entrada de los niños a la escuela, la amorosamente recordada Maestra Sossuna Junigranputi, comenzó a ejercer su autoridad como tal, tomando a los niños de sus partes nobles, apretándolas sutilmente para obligarlos a entras a sus aulas.
En esta oportunidad, la amorosamente recordada Maestra Sossuna Junigranputi tuvo un encontronazo con el alumno Terrompi Lajeta, quien en sus años de adultez sería conocido como el Gran Profeta Terrompi Lajeta, las Dioses mantengan su nombre libre de todo gravamen, de quien algún día contaré sus aventuras en otra traducción, si hay oportunidad por su cónclave temporal.
Resultó que la amorosamente recordada Maestra Sossuna Junigranputi tomó por sus partes nobles al alumno Terrompi Lajeta, apretándolas un poco mas de lo normal, lo que fue demostrado por el aullido lanzado por el alumno, en justa concordancia con un nuevo grito de "¡SOLTAME FORRA PELOTUDAAAAA!" mientras la amorosamente recordada Maestra Sossuna Junigranputi gritaba "¡AL AULA, ALUMNO LAJETAAAA!".
Esto causó no solamente estupor al Gran Sabio Paqueteni Labirom, sino que además causó una gran sorpresa. Al escucharse los gritos superpuestos uno encima del otro, se formó la congruencia verbal cuantificada conocida como ¡¡OIA!! dada la poca probabilidad de la misma.
Fue entonces que el Gran Sabio Paqueteni Labirom corrió velozmente hacia su estudio de la Honorable Cámara de la lengua en la ciudad central, tomó uno de sus pergaminos, y delante de treinta y dos testigos llamados especialmente, redactó la famosa, y poco menos que conocida, regla verbal que a continuación detallo:
"Siendo el momento exacto de la entronización primaria de la quinta luminiscencia postraumátisia, en la décima edad del cuarto momento del plenilunio semestral, inscribo en este santo momento, ubicado en la Honorable Cámara de la Lengua y en presencia de testigos, todos mayores de edad y habilitados según información suministrada, el nuevo vocablo conocido como "PELOULA" referido a la sincronía conjuntiva del deporte y la obligación en torno a los diarios quehaceres orientados al estudio y la forma de aprendizaje. Dicho vocablo se utilizará a partir del día de la fecha y hora predispuesta según reloj interestelar goliciano a los efectos de llevar comprensión idiomática a los confines universales, relatándose sobre la obligación del alumnado a dejar los deportes para retomar los estudios pormenorizados a los efectos de llevar la suficiente cantidad de sabiduría a las huestes golicianas para algún día ser explotados como corresponde. Inscríbase dicho texto en la fecha y hora relatadas para su uso inmediato, según estatutos y estamentos propios de la Honorable Cámara de la Lengua. Firmado: Paqueteni Labirom. Gran sabio de la Orden Frosideana de la lengua, la palabra y el chacinado."
Para su consulta, este manuscrito se halla en la Gran Única Biblioteca Goliciana, sita en Golicia Prime, en el Decimosexto estante de la primera biblioteca, en el decimo anaquel de la segunda protuberancia, a la izquierda, dentro de la carpeta titulada "Antiguos Escritos Goliciano", página tres mil doscientos noventa, sección novena, sector doceavo, párrafo quinto, segundo renglón, su ruta...
Habiendo aclarado la sombra que pesaba sobre vosotros, hijos de la luz y la oscuridad golicianas, me despido de todos vosotros de la forma acostumbra, o sea con... un saludo afectuoso.

Embajador Sarek.

Sabiduría goliciana

Cuentan las Sagradas Escrituras Golicianas (Libro de los dimes y diretes), que Sor Gasnápida estaba preocupada porque todos sus intentos evangelizadores eran vanos, por más que se esforzaba, no conseguía llamar la atención de los impuros que pululaban por doquier.

Sollozando, pidió consejo al Loado Pupo (¡Mil veces impoluto!).

Y hete aquí que el Virginal Efebo le habló y le dijo:

- Mostrá las gambas loca.
Y sor Gasnápida así lo hizo y fue reconocida y su figura cautivó a los infieles.